Lo importante y lo superfluo. Diferentes prismáticos para mirar al mismo horizonte. Los insultos o las réplicas. Los amigos, los que sabes, los que lo demuestran. Los abrazos quebrados. Levedad frente a montañas muy altas. Alfombras voladoras para surcar cielos violetas. Miedos imposibles que esconden en canciones. Dudas sociales. Ilusiones. Ratones y elefantes jugando al escondite por callejones baldíos, pero llenos de naranjos. Enigmas asustadizos que saben a agua con gas. Una pregunta con millones de respuestas. Una respuesta huérfana de preguntas. La música, en dos minutos. La pantalla de este ordenador. Una tarde de medias madrugadas. Un maullido en la noche, el sudor frío. El levante asustadizo que frena impulsos suicidas. El eco. El silencio para frenar el ruido de la muchedumbre. La playa, ahí al lado.
La odisea de un viajero que estuvo
a punto de naufragar en la playa de La Ribera
-
El navegante. Foto: Fidel Raso
*Cindy* es el nombre de su velero, pero también el de “una pequeña perrita”
que le acompañaba por sus viajes, mar a través, a...
Hace 4 semanas

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada