miércoles, 27 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 11: Carrots ´s Cake


Seguimos con apartado gastronómico. 
Como Harry está de vacaciones (una semana y media sin cole por las fiestas de Halloween tiene tela), a la madre, antes de irse a trabajar, no se le ha ocurrido otra cosa que decirme que para entretener al niño, cocinara algo con él. Y nos ha dejado un libro de recetas. Harry ha pasado las páginas durante media hora y al final se ha decidido por el pastel de zanahorias, "the carrot ´s cake".
Nunca he hecho un pastel de zanahorias, así que hemos seguido las indicaciones del libro. Si averiguar qué era cada ingrediente ha sido una odisea, traducir las indicaciones ni te cuento. Menos mal que tenía dibujos. 
Eso sí, hoy he aprendido:
Flour (harina), dried figs (higo seco), preheat (precalentar), mix well (mezclar bien), squeeze (apretar/exprimir), beat (batir), wooden spoon (cuchara de madera), oven (horno).
No es mucho, pero es algo...
Ya de paso he hecho la cena. He cocinado un puchero y me ha salido muy rico, a pesar de que no he logrado encontrar fideos en el súpermercado de Kinsale. 
Lo malo es que ha ocurrido un desastre. Es lo que pasa cuando uno se mete en faena con niños. Harry se ha puesto a jugar con agua y ha empapado mi recetario, lo que ha provocado que la letra de alguna que otra receta se diluya. Entre las más afectadas están las recetas de la cinta de lomo con leche y el pastel de queso al horno, aunque más o menos, como ya las he cocinado muchas veces, he podido reconstruir las palabras borradas. Pero de la última receta del cuaderno, sin embargo, no han quedado ni los ingredientes. Así que mi receta de la tarta de orujo ha desaparecido...
Por suerte, plastifiqué las citas y la dedicatoria, y al menos esas palabras no las ha borrado... el agua.
Ah, y nuestra carrot ´s cake (en la foto) ha quedado bien rica.

martes, 26 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 10: The Brunch

Brunch: Dícese de un desayuno-almuerzo. (Breakfast+Lunch)
Si aquí (allí, Spain) haríamos una merienda-cena, ellos allí (aquí, Ireland) se decantan por comer a horas más tempranas. 
En las más turísticas cafeterías, siempre está el cartel: Tenemos desayuno mediterráneo... Tenemos desayuno irlandés. ¿La semejanza? El café o té. Ambos breakfast lo ofrecen. ¿La diferencia? Tostadas con mantequilla y mermelada, versión mediterránea. Salchichas y bacón, versión irlandesa. 
Pero el "brunch" es otra cosa. El truco está en la mezcla, y los irlandeses son expertos en rebujar dulce con salado. Para algunos es un segundo desayuno, para otros es una primera comida. 
Hora habitual: Entre las once y las doce. 
Un ejemplo (el de la foto): Yogur natural, yogur de fresa, macedonia de frutas del bosque, salchichas, bacón, pan tostado y refrito en huevo, galletas de caramelo y café. 
Ideal para resacas. 

De Clark Kent a Mary Poppins 9: Sophie ´s birthday

Cinco niñas de entre seis meses y tres años. Entre ellas Gia, mi Gia, y Sophie, la cumpleañera: dos añitos.
Un montón de magdalenas; bueno, de muffins de colores decoradas con lacasitos de chocolate. Y además, brownie.
Café y té para las madres. Patatas con zumo para las enanas.
Un "Happy Birthday" entonado con acento inglés y acompañamiento de guitarra. Parece una serie de TV, y yo un fantasma.
¿Qué tal la niña? Ay, muy bien. Y todas las mamás conversan.
¿Y tú? Ah, eres la au-pair de Laura and Jonny, no?
Sí, la misma.
Ay, qué ricas... las niñas.
Y las mamás siguen con su charla. 1: Me entero sólo de palabras sueltas. Algo de pañales. 2: Mi instinto maternal va a esfumarse después de esta experiencia. 3: No quiero conversar más sobre pañales.
Y allí sigo, limpiando la cara de Gia con una toallita porque la tiene llena de chocolate y comiendo magdalenas.
Ay, qué ricas... las magdalenas.

domingo, 17 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 8: De cómo bañarse en el Sea y no congelarse

En verdad, no es el Sea. Es el Atlantic Ocean. Y para meterse dentro en octubre y, sobre todo, en Irlanda, hay que tener valor. O estar... crazy, crazy...
Además, tiene truco. 
Los irlandeses están flipándolo. "Está siendo el mes más soleado que hemos visto en nuestras vidas", nos repiten sin parar. "Gracias, gracias, gracias.... habéis traído el sol de España", añaden. Y debe ser verdad, porque por lo visto en Huelva no deja de llover...
El tiempo ayudó. Además, como a nosotras nos hace falta poco para picarnos, con un par de... "Estáis perdiendo la oportunidad de bañaros en Irlanda, que cuando llegué el frío, va a llegar de verdad..." fue suficiente para convencernos. 
Así que dijimos "¡Venga!", pero eso sí, con truco: el traje de neopreno nos lo colocamos. 
Y allá que nos lo pusimos, diría en un momento, pero enfundárselo costó lo suyo... 
Cristina y yo, ataviadas tal cual, bajamos a la playa (dos minutos a pie) y cuando llegamos a ella ya teníamos los pies congelados. ¡Y aún no habíamos probado el agua!
Primer contacto... ¡Mortal!
Un par de carreras y mucho... Scream (AAAHHHHHHHHHHHH.... Gritar, gritar)
...Y corrimos hacia el agua. 
Los pies no los sentíamos ya y cuando el agua nos llegó a la cintura, la circulación, fijo, estaba paralizada. Metimos la cabeza y un par de metros buceando.... Juro que hubo un momento que se me congeló el cerebro. 
De vuelta a casa, sólo pensábamos en la ducha de agua calentita. 
Ha estado guay. Una experiencia única... e irrepetible. Sobre todo, irrepetible.

jueves, 14 de octubre de 2010

La foto-estímulo

Me pregunto si ellos, los demás, también sentirán lo mismo. Claro que para contestar a eso debería saber primero qué es lo que siento yo. A primeras diría engaño, pero tampoco es eso. Sería injusto, nadie nos mintió; sólo, quizás, nos colorearon la realidad de unos fosforitos inexistentes.
No sé, puede que abandonados, desemparados, cambiados por otros. A rey muerto, rey puesto. Igual que lo presenciamos nosotros. Serían celos si fuésemos hermanos. Pero no, tampoco es eso. Es como que no hemos dejado tiempo para la transición, lugar al relevo, al duelo. Antes de dejar de llover, ya estaba el arcoiris. Pero es tan triste. 
Quizás pensamos -pensé-, que nos darían la mano a la hora de cruzar al otro lado. Es tan peligrosa la carretera. Pero parece que ni adiós. Y es como si fuera una farsa, pero ya sin los actores. Decepcionada, puede. Con ellos, conmigo misma, con el resultado. No con el camino. El camino, simplemente, se llamó utopía. Y como tal, creímos en él. Lo disfrutamos. ¿Fue ingenuidad? Tal vez. Supongo que no tengo derecho a llamarlo abandono. Es así, y ya está. Y a veces parezco tonta por creerme los cuentos; cuentos que, por otro lado, nunca me contaron. Lo sé, lo sé. Tonterías no reflexionadas, respuesta instantánea a un estímulo visual, la foto del relevo... tan igual, tan diferente.

miércoles, 13 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 7: Si lo hubiese sabido...

Soy experta en perder horas delante de este ordenador. Pensando en que debería hacerme un planing que incluya más lecturas, más deportes y más cine. Reflexionando en el inglés que estudiaré mañana, mientras le doy a actualizar al correo y al Facebook. 
Cuando dan las siete y acabo mi jornada agotadora de Mary Poppins, pienso en las horas que tengo por delante hasta que me acueste, en cómo aprovecharlas. Pero sin darme cuenta llegan las doce de la noche. Así cada día, sin haber escrito lo que tenía que escribir, ni haberme leído el pdf que me espera; sin ni siquiera haber respondido a los e-mails que tenía pendientes.

Entonces llega la hora de dormir y me pregunto qué hago aquí, e intento averiguar de qué modo está montada la película para que licenciada, y masterizada –como todos–, tenga que estar limpiando el fregadero y el culo de Gia. Entendí que la educación es una mentira el día que tuve que quitar de mi CV que era licenciada para poder acceder a un trabajo.
Y a estas horas de la noche son en las que decido que cuando tenga hijos leerán muchos libros... pero no les dejaré que vayan a la universidad. Si lo hubiese sabido antes.  

lunes, 11 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 6: Weekend (in) Killarney

Más de uno me ha dicho que Irlanda se parece a Galicia. Yo no estoy segura, aunque lo que sí es cierto es que si estos rincones pueden recordar a alguna parte de España, es a aquella. Por motivos diferentes, a Galicia le cogí un especial cariño. Y esta flor, no sé si con razón o sin ella, me recordó a los parajes y a las personas gallegas.


Por fin llegó el fin de semana y Cristina y yo nos hicimos con un jeep (cortesía de su familia). Killarny (y su National Park) nos esperaba. Hacía tiempo que no aguardaba con tanta ansia el fin de semana. Necesitaba alejarme de la familia en la que trabajo y descubrir qué parte de Irlanda podía ser maravillosa. Y la encontré: Ovejas coloreadas en mitad de la carretera; cisnes grises porque, como el patito feo, son crías que aún no han encontrado la belleza; un pájaro amigo; una nutria jugando en el lago; y hasta unos pingüinos fuera de contexto. 
Carreteras peligrosas, caminos equivocados y reaprender a utilizar los verbo walk y talk, recordando unos viejos walkies-talkies con los que jugábamos de pequeños mi hermano y yo.  
Cervezas invitadas por irlandeses que se creen que todos los españoles (y todas las españolas) somos iguales. Brindar con queso y jamón. Y todo por practicar inglés también en los días libres.
Seguir sorprendiéndote con tus amigos aunque haga más de quince años que los conoces. 
Volver a casa bordeando el Atlantic Ocean (y sin caerse en él). 

Creo que voy a vivir tres meses deseando que llegue el fin de semana. Pero bueno, no empecemos. Como decía Cristina hoy: "No pensemos en el futuro". 
Y en el pasado, tampoco. Las hortensias se marchitan, pero hoy el campo está verde. ¡Y qué verde! ¡A disfrutarlo!


Si quieres ver más fotos de Irlanda... Aquí

viernes, 8 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 5: Viernes (por fin)

Viernes, siete de la tarde. A Gia la oigo llorar pero ya está con su madre. Yo espero a Cristina para que me rescate e irnos todo el fin de semana a descubrir Irlanda. Ya llevo una semana aquí. Una semana y un día. Dos viernes, que son el día de piscina. Estoy agotada. El domingo cuento más, que ya ha llegado Cristina.

lunes, 4 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 4: ¡Achú!

Confío en que no todos los días sean como hoy. Dicen que los primeros son los peores, así que esperemos que esta sucesión de estornudos no sea un resfriado y que los primeros desastres se suavicen. Me voy a dormir, estoy agotada y me va a estallar la cabeza. Hoy, hasta ABC echo de menos...

viernes, 1 de octubre de 2010

De Clark Kent a Mary Poppins 2: El día en que aprendí a conducir por el otro carril


Hasta la tetera tiene frío. 
Un daddy (papá) muy despistado y dos niños muy muy rubios me esperaban en el aeropuerto. A unos cincuenta kilómetros de Cork, empezaban los árboles... Y seguían, seguían... Oceano Atlántico y árboles. Sandycove: Un espacio bucólico que te mueres. Precioso. Pero no hay civilización en 8 kilómetros a la redonda. "Pero si los fines de semana los tengo libres, ¿cómo salgo de aquí?", le he preguntado a daddy. "Pues haciendo autostop", creo haber entendido que ha sido su respuesta. ¿¿¿Autostop??? ¡¡Pues como no me pare un caballo o una vaca!! 
Mira la foto... Es bonito el lugar, verdad? Esa es mi terraza. 
Pues todo es así... Tres casas espaciadas llena de gente que no sabe lo que es un autobús. La que renegaba de que Madrid era muy grande... Pero una transición tampoco hubiese estado mal... (Un otoño, vamos, no este paso del verano al invierno, del metro al silencio)   



Resumen del primer día: Ocho de la mañana: Harry llama a mi puerta: Wake up!; breakfast; aprender a conducir por el otro carril (es más fácil de lo que parece... siempre y cuando logres cambiar marchas con la mano izquierda y no te pases diez minutos intentando encontrar los cambios en el lado equivocado; te olvides de adelantar y te concentres en las incorporaciones...); pasar la aspiradora; tender la ropa; swiming pool (el agua estaba calentita y Gia, con un año y sus manguitos, afortunadamente, no se me ha ahogado); compras con el padre y los enanos...

Respecto a la comida y al inglés, mejor lo dejamos para otro día con más ánimos. Dos titulares de adelanto: 
1. Me duele la cabeza de escuchar tantas palabras en este incomprensible idioma. 
2. Se alimentan a base de pan con mantequilla y con Marmite. ¡Me voy a morir de hambre!