Entre los descontentos y los confusos, entre los que se agarran a lo nuevo como única alternativa por muy suicida que sea y los que creen que la política no les interesa. Y para colmo, los vagos que ignorando el trabajo que costó conseguir el derecho al voto, se quedarán en casa dándolo todo por perdido o todo por ganado. Votar no es sólo un derecho, debería ser un deber, real y moral. Yo sí voto, lo tengo claro.
Ceuta, puerta del mar
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Foto: Fidel Raso
Tenía 24 años y era su segundo intento de entrar como inmigrante ilegal en
Ceuta, después de haber sido deportado en la primera ocasión. So...
Hace 1 mes.


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