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Plaza de Castilla. Aunque no lo parezca, octubre de 2013. Foto: Gardeu |
"Son reconocibles y regulares: cortan el tiempo, dan ritmo al ruido de fondo; son previsibles. El resto parece aleatorio, improbable, anárquico; los autobuses pasan porque deben pasar." Como esta, Luis Pousa (Lugo, 1971) recoge una dispar serie de "realidades mínimas" y las aúna en un librito preciso que da tiempo a leerlo en un trayecto de bus de, por ejemplo, Madrid-Valladolid, o Huelva-Córdoba. Y para ello, el escritor y periodista se acompaña en su viaje de escritores de la talla de Kafka, Camba, Benedetti o Bowles, por sólo citar unos pocos de una lista llena de nombres de primera línea. Se hace, además, prologar de Vila-Matas, e ilustrar por M.Á. Martín.

De todas estas esperas están nutridas este libro, de los viajes que un Pousa sin carné de conducir recrea desde las últimas filas de un bus que le lleva, por ejemplo, al Arteixo (La Coruña) de su cotidianidad peleada. Pousa, que es también autor de La noche de las palabras, invita a compartir viaje y no ofrece sólo carretera y manta, lleva también la comida, los engaños temidos, la fantasía y por supuesto el amor, el enamoramiento sublime, tan breve como la eternidad.
1 comentario:
Gracias, Patri! Besos
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