Contradicciones que florecen en medio de la autodisciplina. Vender la verdad demasiada barata y edulcorada. Palabras que desentierran el rumor del mar. No por no decirlo en voz alta desaparece. Más bien se hace grande, se hace fuerte empujado por el miedo. Silencios atroces, susurros al viento. Secretos bien guardados. Versos. Y de pronto un gesto atropellado, molinos de viento, reacciones repentinas y reveladoras. Si te dijera, amor mío, que temo a la madrugada. Querer demasiado duele. Pensar demasiado duele más. Protegerse de la atodefinición, de la crítica, de la exposición indiscriminada. Pero el tesoro no estaba en el fondo del mar, ni el mensaje se escondía en la botella. Dar rienda suelta. Demasiados bloqueos que lo impiden. Arcoiris que enseña el camino, pese al temporal. Dónde está...
¿Sos española?, me preguntó el uruguayo
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"*La utopía está en el horizonte*. Camino dos pasos, ella se aleja dos
pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve
la utop...
Hace 7 meses